Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio y poder registrar el proceso de compra. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies', puedes ver nuestra política de cookies, aquí
Política de cookies +
logorevista

Usuario
Contraseña   
Recordar contraseña
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                 

Conozca
nuestros
libros
libro

Mirador
Octubre - 2008


EN ESTE NÚMERO


Suscríbase si quiere tener acceso a la descarga de los pdf de todos los artículos.
Regístrese para poder descargarse dos artículos del número actual y tres de números anteriores al mes.

Nueva, como siempre

Amparo Gómez y Javier Rubio


Mariápolis 2008 En los primeros días de agosto tuvo lugar la Mariápolis, convivencia típica de la gran familia de los Focolares, que esta vez tomó forma en dos lugares de España: Loyola (Guipúzcoa) y Cazorla (Jaén). Un participante de cada una comparte sus impresiones con los lectores de Ciudad Nueva.

Amparo: No había estado nunca en Cazorla y reconozco que tiene un encanto particular. La primera impresión, al llegar por la carretera, es la de una ciudad “colgada” en la ladera de la montaña. La impresión se vuelve impacto cuando caminas por sus calles: ¡todo son cuestas! No te digo más que existe una calle que se llama “Llana”; vamos, que es tan distinta a las demás que tiene nombre propio. Javier: Ah, pues Loyola es al revés: ¡todo llanito! Los vascos dicen “Loiola”. Está al lado del río Urola y tiene un santuario barroco espectacular. Está entre Azkoitia y Azpeitia, pero es un barrio de ésta. Me dijo un muchacho del lugar que hay cierta rivalidad entre ambas ciudades, como siempre que hay un pueblo “de arriba” y otro “de abajo”, porque así se llaman las dos localidades: “aguas arriba” y “aguas abajo” de la peña. La peña debe de ser el monte Izarraitz, que todos los días nos regalaba un baño de niebla. ¡Oye, casi veinte grados menos que en Madrid! A.: En cambio en Cazorla vivimos algunos días en “alerta naranja”, por el calor… ¡No sabes lo que se agradecían las gorras y los abanicos que se repartieron entre los mariapolitas! Éramos algo más de 600, la mayoría de Andalucía y Extremadura, que están más acostumbrados al calor, pero también había gente de la Comunidad Valenciana, Murcia, Madrid, Castilla la Mancha, Cataluña, Aragón… incluso de Asturias. J.: ¡Caramba! Me estoy acordando de la presentación: treinta y dos personas enarbolando los escudos de las provincias de donde procedíamos iban acudiendo a la llamada de la “txalaparta”. Nunca había visto tocar ese instrumento en vivo y, la verdad, fue emotivo presenciar esa forma de convocar. Cuando todos los escudos estuvieron alineados, una pareja ataviada en traje típico nos dedico un “aurresku”; ya sabes, ese baile que se danza en honor de quien lo presencia. No sé, fue una forma delicada de empezar a armonizar la variedad de los 500 participantes. A.: Es tal como dices. La Mariápolis es una “ciudad” efímera, pero no por ello menos real, abierta a todos, construida con la aportación insustituible de cada uno de sus habitantes. Creo que, tanto quien participaba por primera vez como quien ya es “mariapolita experto”, hemos ido descubriendo una nueva dimensión de la vida: la comunión, la relación con el otro, la armonía social, que tiene un modelo altísimo, pero no inalcanzable: la Trinidad. J.: Vaya, veo que vas directa al grano… La verdad es que ése es el reto de toda mariápolis: demostrar que pluralidad y unidad no son incompatibles; es más, que una no se produce sin la otra. Me emocionaba ver en las excursiones, durante la comida o tomando un pacharán, esa actitud abierta que se requiere para saber dar y saber recibir. Habría que enseñarlo en la escuela… A.: Yo creo que estas cosas las llegamos a entender porque las veíamos encarnadas en los testimonios de jóvenes y adultos, y en los pequeños y grandes gestos de amor de la gente. Déjame recordar, por ejemplo, la “Fiesta de la acogida” que se organizó como velada de la primera noche: cada provincia de Andalucía y Extremadura ofreció lo mejor de su tierra, unos en forma de cantos, otros de baile, otros de recitación de poemas… para agradar incluso los sentidos del olfato y el gusto, ¡con unas tapitas de olivas y unos vinos olorosos y manzanilla para saborear! J.: ¿Sabes que en Loyola teníamos un “taller de pintxos”? ¡No sabes cuántos se apuntaron! Es que las tapas vascas tienen tela… Y otro taller que tuvo mucho éxito fue el de “cultura vasca”. Claro que lo llevaba nada menos que el director de turismo del gobierno vasco, Juan Bautista Mendizábal. Estaba orgulloso de poder ofrecer los encantos de su tierra a un público tan agradecido. ¿Te he dicho que había un montón de niños? Me parece que había más de cien menores de 17 años. Éstos tenían un programa ligeramente distinto, pero también participaban en las excursiones y otros momentos. A.: Sí, todos acaban involucrados en esta experiencia de construir una “ciudad de María” que se basa en la ley evangélica del amor. Y cuando pienso en María, me viene a la mente, entre otras cosas, la dimensión de la “belleza”, que me parece que ha sido también un denominador común de las Mariápolis, ¿verdad? Como muestra, un botón: la voz de Alfonsi, soprano, con sus hijas Natalia y Violeta al chelo y al piano; con Nieves y Clara al violín y Pablo a la guitarra, amenizaron diversos momentos del programa. J.: ¡Uy, tendrías que haber visto la velada artística que tuvimos en el santuario! Imagínate: un escenario barroco que se va iluminando desde la cúpula hasta la base de las columnas; una excelente soprano, María José Callizo, cantando el Avemaría de Gounod; unos textos de Chiara recitados en semioscuridad; unas preciosas fotos ilustrando el tema, “de la oscuridad a luz”… Hubo gente ajena a la mariápolis que sólo con esa velada descubrió una manera distinta de entender a Dios. En fin, una maravilla. A.: Pues sí… Y cuando miro las fotos, me vienen a la mente muchos recuerdos más (la memoria del corazón), y es que no siempre resulta fácil expresar con palabras lo que es una vida. J.: Ahora se trata de hacer vida lo que recordamos, esas “pistas de luz”, inspiradas en el amor, que hemos contemplado serpenteando entre los mariapolitas de aquí y de allá. A.: ¡Eso! Continuar la Mariápolis en cada una de nuestras ciudades… hasta que nos reencontremos el próximo verano


Deja aquí tu comentario


Introduce los caracteres que ves en la imagen

Numeros aleatorios Recargar imagen





BUSCADOR
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
Modos de acceso

De forma gratuita


Acceso a cinco artículos cada mes: dos de la revista del mes en curso y tres de revistas anterior, a su elección
logoIntroduzca los datos para el registro












Suscripción


Recepción de la revista en papel en su domicilio y acceso online a todos los artículos de las revistas

Solicitud de suscripción a la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados.



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población




Teléfono de contacto


E-mail



Contraseña



Repita Contraseña



Suscripción anual:
España: 47 €
Otros países: 57 €

Otras suscripciones anuales:
Colaborador: 60 €
España, 5 revistas: 180 €


Forma de pago
Domiciliación bancaria
Giro Postal
Transferencia
Paypal
Pago con tarjeta


Comentario



Acepto los siguientes términos y condiciones: En cumplimiento de lo establecido en el art. 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, procedemos a informarle de que sus datos serán incorporados a un fichero informatizado de datos personales con fines comerciales y promocionales, incluida la publicidad por medios electrónicos que puedan ser de su interés, cuyo responsable es Editorial Ciudad Nueva con domicilio en José Picón, 28 - 28028 Madrid y tiene derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos que sobre usted figuren en el mismo.


Su solicitud de suscripción ha sido enviada.
Nos pondremos en contacto con usted
Muchas gracias

Enviaremos tres ejemplares a su dirección para que conozca la revista

Conozca la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados para que podamos enviarle tres ejemplares de la revista a su dirección .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario




Recomiende la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulariocon los datos de la persona a la que quiere que le enviemos tres ejemplares de la revista para que la conozca .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario








Editorial Ciudad Nueva
C/ José Picón, 28
28028 Madrid (España)
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2015 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
facebook