Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio y poder registrar el proceso de compra. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies', puedes ver nuestra política de cookies, aquí
Política de cookies +
logorevista

Usuario
Contraseña   
Recordar contraseña
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                 

Conozca
nuestros
libros
libro

Cultura de la Unidad
Septiembre - 2015


EN ESTE NÚMERO


Suscríbase si quiere tener acceso a la descarga de los pdf de todos los artículos.
Regístrese para poder descargarse dos artículos del número actual y tres de números anteriores al mes.

Encuentros de corazón a corazón

Amparo Gómez Olmos


La edición 2015 de la Mariápolis se celebró del 2 al 6 de agosto en Astorga.



Para conocer qué ha supuesto el encuentro anual de verano de los Focolares, hablamos con algunas personas que participaban por primera vez y que llegaron a Astorga por diversos caminos. Conozcamos a través de sus ojos la vivencia siempre nueva de la Mariápolis.

 

–Sonia y Eduardo, vivís en Madrid con vuestras tres hijas, entre la adolescencia y la juventud. ¿Qué planes familiares teníais para este verano?

–Irnos de vacaciones a la costa de Galicia y, a la vez, sentíamos la necesidad de realizar una actividad familiar en la que pudiésemos crecer personal y espiritualmente, saliendo de nuestra zona de confort. Entramos en Google y nos ponemos a buscar congresos cristianos en el mes de agosto. Aparece uno llamado Mariápolis. Nos ponemos a investigar las actividades del programa; había para todas las edades, desde pequeños, adolescentes y jóvenes, además de familias. Un requisito importante es que hubiese jóvenes para que nuestras hijas pudiesen relacionarse y pasárselo bien.

 

–Os lanzasteis a “lo desconocido”, pero ¿ha valido la pena?

–Ir a un sitio nuevo, conocer gente de otros lugares y salir de ti mismo para relacionarte con ellos es algo que en general nos cuesta a todos. Los días previos al congreso nuestras hijas comentaban con bastante insistencia que como fuese un rollo el encuentro, nos íbamos a enterar... Sonia y yo no sabíamos a dónde íbamos realmente y decidimos ponerlo en manos de Jesús y María. Ellos nunca nos han defraudado. Al final, ese temor se convirtió en una maravilla.

En el congreso nos integramos fenomenalmente bien. Todos nos recibieron con mucha alegría; todos los miembros de la familia hicimos amigos con los que seguimos en contacto. Fue un enriquecimiento a nivel personal y espiritual muy grande. Nos impresionó la buenísima organización del congreso, la cantidad de voluntarios y la variedad de actividades: excursiones, encuentros de diálogo, talleres, formación espiritual.

 

–De Tokio a Astorga. Paloma, ¿cómo ha sido tu “camino” hasta llegar a la Mariápolis?

–Hace aproximadamente 15 años me contrataron en Tokio (Japón) para trabajar como intérprete de japonés-español en una conferencia internacional sobre el diálogo interreligioso.

Allí acudieron unos jóvenes que inundaron la sala con una energía extraordinaria de amor y alegría. Daban discursos sobre la paz, el amor, el servicio, la fraternidad. Hablaban varios idiomas, incluso ¡traducían gratis! En el comedor, comían cantando, y yo me quedé impactada de esa energía tan bonita que irradiaban. Pregunté quiénes eran y me dijeron: «Del movimiento Focolares». Y yo pensé: «Si algún día tengo un hijo, me gustaría que pertenezca a un movimiento así...».

Actualmente tengo un hijo de siete años y hace un mes aproximadamente, de repente, me volvió el nombre Focolares a la mente. Lo busqué en internet y salió un teléfono de Madrid. Llamé para informarme y hablé con una señora muy amable. Me dijo: «Si quieres conocernos, ven a la Mariápolis». «¿Qué es eso?», pregunté. Y la señora: «No te lo puedo explicar; tienes que vivirlo». Total que hablé con mi marido y le dije: «¡Nos vamos a Astorga 6 días a la Mariápolis!».

 

–Jordi, ¿la Mariápolis es una propuesta atractiva para los jóvenes como tú?

–Yo decidí acudir a la Mariápolis porque un amigo me lo recomendó y él sabe aconsejarme bien. Le hice caso, aunque no sabía nada de lo que allí se hacía. Nunca había visto ni leído nada acerca de este encuentro anual ni tampoco de los Focolares, pero imagino que puede ser atractiva para los jóvenes porque hay mucho tiempo para la convivencia y porque se les encomiendan varias tareas que suelen motivarles, como conciertos o actuaciones.

–¿Qué le dirías a alguien que no tiene ni idea de la Mariápoli

s para animarle a participar?

–Utilizaría mi propia experiencia positiva para animarle a venir. La comunión que se vive entre todos, los talleres tan interesantes, la oportunidad de conocer gente tan

diversa que te enriquece, y el ver una comunidad cristiana tan unida y viva serían mis argumentos para tratar de convencerle. Y quizá alguna foto hecha en las excursiones también, que una imagen vale más que mil palabras, y me lo pasé genial en las dos que hice.

 

–¿Qué es lo que más os ha gustado a cada uno de la Mariápolis?

Paloma: La actitud de apertura total de las personas. Todas estaban abiertas a conocerte, se interesaban por ti, abrían sus corazones y te contaban vivencias profundas. Todo el mundo te ayudaba, te daba su teléfono, nos hacíamos amigos. Todos sonreían. Todo era amor y fraternidad.

Pude ver que cuando todos nos esforzamos por mantener una actitud abierta, amorosa y de servicio, la convivencia se hace muy agradable.

–Sonia y Eduardo: Nos ha gustado la alegría y acogida junto con la gran variedad de edades de las personas que acuden, que continúan intentando crecer humana y espiritualmente, preocupándose por los demás. Es verdaderamente una gran familia de más de 800 personas y en la que se descubre la riqueza de cada una, profundizando en el mensaje del evangelio, sintetizado en «Ama al prójimo como a ti mismo». Es una experiencia altamente recomendable.

–Jordi: La verdad es que me ha gustado todo el programa en general, pero especialmente me ha sorprendido y gustado la apertura de todas las personas que he conocido. Aunque sea joven, no solo he estado con gente de mi edad, sino que me he sentido acogido por personas desde los 17 hasta los 80 años. Algunos han estado más pendientes de mí los primeros días para presentarme gente y no estar solo. Con todos ellos he sentido la confianza necesaria para hablar de cualquier cosa. Parecían de mi familia, como si los conociera de siempre. Está claro que yo he tenido que dar el primer paso de conocer gente y no quedarme colgado en una esquina, pero luego todos han respondido magníficamente conmigo.

 

– Paloma, ¿cómo definirías qué es una Mariápolis?

–Yo empecé mi Mariápolis asistiendo a las actividades propuestas, pero no sabía muy bien qué estaba haciendo porque en realidad no hacía nada, sólo escuchaba historias personales profundas de otros que hasta lloraban y te hacían llorar. Yo era espectadora. Incluso en los grupos reducidos veía que las personas contaban experiencias y formas de sentir muy profundas. Yo escuchaba, pero no me abría... Me daba mucha vergüenza hacer lo que hacían ellos, hasta que comprendí que me estaban enseñando a abrir mi corazón a los demás..., a encontrarme conmigo misma. Ahora ya puedo explicar lo que es una Mariápolis: ¡hablar de corazón a corazón!




Deja aquí tu comentario


Introduce los caracteres que ves en la imagen

Numeros aleatorios Recargar imagen





BUSCADOR
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
Modos de acceso

De forma gratuita


Acceso a cinco artículos cada mes: dos de la revista del mes en curso y tres de revistas anterior, a su elección
logoIntroduzca los datos para el registro












Suscripción


Recepción de la revista en papel en su domicilio y acceso online a todos los artículos de las revistas

Solicitud de suscripción a la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados.



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población




Teléfono de contacto


E-mail



Contraseña



Repita Contraseña



Suscripción anual:
España: 47 €
Otros países: 57 €

Otras suscripciones anuales:
Colaborador: 60 €
España, 5 revistas: 180 €


Forma de pago
Domiciliación bancaria
Giro Postal
Transferencia
Paypal
Pago con tarjeta


Comentario



Acepto los siguientes términos y condiciones: En cumplimiento de lo establecido en el art. 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, procedemos a informarle de que sus datos serán incorporados a un fichero informatizado de datos personales con fines comerciales y promocionales, incluida la publicidad por medios electrónicos que puedan ser de su interés, cuyo responsable es Editorial Ciudad Nueva con domicilio en José Picón, 28 - 28028 Madrid y tiene derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos que sobre usted figuren en el mismo.


Su solicitud de suscripción ha sido enviada.
Nos pondremos en contacto con usted
Muchas gracias

Enviaremos tres ejemplares a su dirección para que conozca la revista

Conozca la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados para que podamos enviarle tres ejemplares de la revista a su dirección .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario




Recomiende la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulariocon los datos de la persona a la que quiere que le enviemos tres ejemplares de la revista para que la conozca .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario








Editorial Ciudad Nueva
C/ José Picón, 28
28028 Madrid (España)
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2015 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
facebook