Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio y poder registrar el proceso de compra. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies', puedes ver nuestra política de cookies, aquí
Política de cookies +
logorevista

Usuario
Contraseña   
Recordar contraseña
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                 

Conozca
nuestros
libros
libro

Mirador
Julio - 2014


EN ESTE NÚMERO


Suscríbase si quiere tener acceso a la descarga de los pdf de todos los artículos.
Regístrese para poder descargarse dos artículos del número actual y tres de números anteriores al mes.

El balón pide cancha

Emanuel Bomfim, desde Sao Paulo


Entre protestas y descontento, el Mundial más costoso de la historia.

Nunca los sentimientos de los forofos brasileños habían sido tan contradictorios. Al empezar este Mundial no había un clima uniforme, cosa que sí ocurría en ediciones anteriores, cuando sus emociones iban de la mano de la actuación de la «canarinha» en el terreno de juego. Esta vez Brasil se ha plantado delante del espejo y ha visto lo deforme que es su imagen, con sus bellezas y virtudes, pero también su podredumbre y llagas. Este campeonato, tantas veces evocado como redentor de los errores históricos que ha habido en muchos sectores de la vida civil –desde las infraestructuras a los hoteles–, debería haber sido el test para medir la capacidad de gestión de un país que no deja de buscar un puesto al sol en el panorama internacional. El dinero ha llegado de todas partes, tanto del sector público como del privado, pero el grado de eficiencia de los brasileños ha resultado ser diametralmente opuesto al volumen de las inversiones. ¡Cuántos reales! El coste del Mundial de Brasil asciende a la suma de las tres ediciones anteriores: Japón-Corea (2002), Alemania (2006) y Sudáfrica (2010). Esto significa la friolera de treinta mil millones de reales (unos diez mil millones de euros), cálculo recogido en un documento público que reúne todos los gastos realizados para la preparación del Mundial. La sensación de vergüenza generalizada por estas cifras colosales y por la «alegre» gestión de las obras fueron motivando numerosas manifestaciones que llenaron las calles ya desde el mes de junio del año pasado e incidieron profundamente en la población. La lista de reivindicaciones es kilométrica, e incluye la insatisfacción no tanto desde el punto de vista deportivo sino por el fracaso en la organización. Ya cerca del día de la inauguración, las reivindicaciones, huelgas y protestas reaparecieron a lo grande, organizadas tanto por grupos bien definidos ideológicamente como por ciudadanos de a pie. Lo que caracterizaba a estas multitudes es su percepción crítica del país, sobre todo por lo que respecta a las promesas incumplidas de los políticos. No hay duda de que el Mundial tendrá mucha influencia en el voto en este año electoral, aunque el fútbol no será el único factor, gracias a Dios. Fin de la angustia Más allá de los enardecidos debates políticos que han rodeado este Mundial de fútbol, los apasionados del balón de todo el mundo, los comunes forofos, los amantes y amigos del deporte e incluso los que podemos llamar «indiferentes» no veían la hora de que empezase el partido inaugural entre Brasil y Croacia en el Arena Corinthians de Sao Paulo el pasado 12 de junio. Desde entonces y hasta que se juegue la final el 13 de este mes, el fútbol ha sido y será el centro de la atención mundial. Los pases, los goles, las tácticas, los jugadores, la actuación de los árbitros…, todo visto y revisado innumerables veces, contabilizado en las estadísticas, analizado por la crónica deportiva y discutido hasta la saciedad en mesas redondas con la esperanza de que al final algo mágico quede en la memoria colectiva del mundo entero. Es difícil cuestionar el potencial unificador de un Mundial de fútbol. Hay quien asegura que es algo alienante y superficial, y en parte es cierto, pero ¿cómo ignorar la potencia de un gol compartido por la multitud? De lo que no cabe duda es que éste puede ser un tiempo apropiado para vivir más cerca unos de otros, para entablar relaciones y hacer amigos, para reforzar lazos familiares y generacionales en medio de un torbellino de emociones a merced de unas victorias incontestables o unas derrotas inapelables. Este Mundial cuenta con todos los elementos para ser un éxito deportivo. Ocho campeones del mundo: Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra, Argentina, Francia y España. Los mejores jugadores del mundo exhibiendo sus artes: Cristiano Ronaldo y Messi, sin olvidar a otros grandes como Neymar, Balotelli, Van Persie o Rooney. Y todo ello en la tierra del fútbol, de los apasionados del balón, de los futbolistas «de exportación». La cosecha puede que no sea de las mejores para Brasil. La liga nacional sucumbe a la incompetencia, pero el encanto del juego sobrevive. Ejemplo de ello son los partidos que se organizan en cualquier parte, aun en los terrenos más remotos y accidentados del país, bajo la ilusión de estar todos en el Mundial más rico y más loco de la historia. ¿SABÍA QUE…? - Hay una selección que ha debutado en esta Copa del Mundo: Bosnia Herzegovina. - Es el segundo mundial que se disputa en Brasil; el primero fue en 1950 y acabó con la victoria de Uruguay. - El jugador español que más goles ha marcado en un partido de un Mundial fue Emilio Butragueño en México (1986). Marcó cuatro en el 5-1 contra Dinamarca. - El estadio Arena Amazonia de Manaos ha sido construido exclusivamente para esta cita mundialista. Al no haber equipo en Manaos que lo pueda aprovechar, una de las propuestas de la justicia brasileña es que se convierta en cárcel para solventar el problema de hacinamiento penal en la región. - El jugador más joven en ganar un Mundial fue Pelé con tan sólo 17 años. - El jugador de más edad en competir en una cita mundialista fue Roger Milla de Camerún; contaba con 42 años y además marcó un gol. - La final del pasado mundial de Sudáfrica fue vista en televisión por 700 millones de personas, superando así los 600 millones de telespectadores que siguieron la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín. - La mascota del mundial se llama Fuleco (fútbol y ecología) y es un simpático armadillo de color azul, amarillo y verde, que representa la bandera de Brasil. - Diego Costa no es el único jugador nacionalizado; al hispano-brasileño se le une Gabriel Paleta, argentino, que compite con Italia. - La selección más valorada económicamente es Brasil. La que menos, aunque su nombre parezca indicar lo contrario, es Costa Rica. Sebas Revuelta


Deja aquí tu comentario


Introduce los caracteres que ves en la imagen

Numeros aleatorios Recargar imagen





BUSCADOR
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
Modos de acceso

De forma gratuita


Acceso a cinco artículos cada mes: dos de la revista del mes en curso y tres de revistas anterior, a su elección
logoIntroduzca los datos para el registro












Suscripción


Recepción de la revista en papel en su domicilio y acceso online a todos los artículos de las revistas

Solicitud de suscripción a la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados.



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población




Teléfono de contacto


E-mail



Contraseña



Repita Contraseña



Suscripción anual:
España: 47 €
Otros países: 57 €

Otras suscripciones anuales:
Colaborador: 60 €
España, 5 revistas: 180 €


Forma de pago
Domiciliación bancaria
Giro Postal
Transferencia
Paypal
Pago con tarjeta


Comentario



Acepto los siguientes términos y condiciones: En cumplimiento de lo establecido en el art. 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, procedemos a informarle de que sus datos serán incorporados a un fichero informatizado de datos personales con fines comerciales y promocionales, incluida la publicidad por medios electrónicos que puedan ser de su interés, cuyo responsable es Editorial Ciudad Nueva con domicilio en José Picón, 28 - 28028 Madrid y tiene derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos que sobre usted figuren en el mismo.


Su solicitud de suscripción ha sido enviada.
Nos pondremos en contacto con usted
Muchas gracias

Enviaremos tres ejemplares a su dirección para que conozca la revista

Conozca la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados para que podamos enviarle tres ejemplares de la revista a su dirección .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario




Recomiende la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulariocon los datos de la persona a la que quiere que le enviemos tres ejemplares de la revista para que la conozca .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario








Editorial Ciudad Nueva
C/ José Picón, 28
28028 Madrid (España)
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2015 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
facebook