Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio y poder registrar el proceso de compra. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies', puedes ver nuestra política de cookies, aquí
Política de cookies +
logorevista

Usuario
Contraseña   
Recordar contraseña
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                 

Conozca
nuestros
libros
libro

Mirador
Febrero - 2012


EN ESTE NÚMERO


Suscríbase si quiere tener acceso a la descarga de los pdf de todos los artículos.
Regístrese para poder descargarse dos artículos del número actual y tres de números anteriores al mes.

¿Un freno a la especulación?

Carlo Cefaloni


Está a un paso de ser aplicado por primera vez un impuesto a las transacciones financieras, al menos en una parte de Europa.

Parece cosa de poca monta, un porcentaje bajísimo de impuesto a los movimientos financieros, pero será suficiente para poner obstáculos a esa maquinaria de la especulación que está poniendo de rodillas la economía y la vida de países enteros. De ser una hipótesis académica pasó luego a ser el caballo de batalla de algunos movimientos sociales, y por último ha entrado también en la agenda política internacional de algunos gobiernos europeos. En Estados Unidos, sin embargo, según nos cuentan desde allí, el debate sobre el tema parece no existir, excepto entre los seguidores del movimiento Occupy Wall Steet, no obstante la primera propuesta surgiera de un economista estadounidense, James Tobin, premio Nobel de Economía en 1981, y a pesar de que cuenta con el consenso de estudiosos insignes, también premios Nobel, como Stiglitz y Krugman. Presentamos a continuación la aportación de algunas redacciones de la red de Ciudad Nueva en el mundo. El asunto de la tasa Tobin, que cuenta con partidarios y detractores, ha desatado una auténtica campaña internacional a fin de que tal medida sea aplicada. Muy probablemente volveremos a hablar del tema. En busca del poder real La aplicación de la tasa Tobin, más que una medida aislada, debería responder a una serie de criterios racionales sobre la economía global, que parece destinada a pasar de crisis en crisis. Un solo dato nos permite comprender la situación en la que nos debatimos desde hace años: el 99% de los movimientos diarios de capital en todo el mundo tiene que ver con la actividad financiera, que en buena media es especulativa, mientras que sólo el 1% se debe a la economía real, es decir, la producción de bienes y servicios. Y eso es especialmente grave. Estamos favoreciendo una especie de juego de azar que no crea riqueza. ¿Quién no recuerda la furia de Barak Obama después del feo enredo de los títulos o activos tóxicos cuando se hizo patente el beneficio de miles de millones que obtenían los inversores de esa “finanza creativa”, que al final resultó ser una montaña de papel y provocó la ruina de millones de estadounidenses de la clase media? Y aún así, ¿se tomaron medidas para actuar drásticamente contra los responsables del desastre? O si no, ¿le ha pasado algo a Goldman Sachs después de la bromita de camuflar las cuentas de Grecia a cambio de un sustancioso beneficio de millones de euros? El mundo económico y político parece estar perdiendo capacidad de indignarse, y no sólo con palabras, ante episodios de escandalosa codicia. ¿A qué se debe tanta impotencia? Probablemente a que un poder económico supone siempre un poder político. Los grandes capitales están administrados por personas que nadie ha votado pero que con frecuencia también llevan las riendas de la política. ¡Pero esa relación hay que cambiarla! Justo por eso, los gobiernos de Suramérica, en especial los de Brasil, Argentina, Ecuador y Uruguay entre otros, se han declarado a favor de un impuesto a la actividad financiera. Una tasa Tobin es una de las medidas que podría devolverle el sentido común a la economía global: una tasa destinada a desalentar la especulación y a promover el desarrollo de los países pobres, teniendo en cuenta que gracias a su aplicación podrían recaudarse miles de millones de euros anualmente para erradicar el hambre y la miseria del planeta. Alberto Barlocci - Buenos Aires Cambiar el sistema internacional Instituir un impuesto sobre las operaciones financieras podría ayudar a estabilizar el sistema financiero y permitiría a los Estados ser menos vulnerables a los ataques especulativos. Sin embargo, tanto desde un punto de vista teórico como práctico, no hay consenso sobre la utilidad que puede tener esa tasa. Al día siguiente de que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, anunciara el proyecto de poner en marcha para 2014 una tasa “del tipo Tobin” a las transacciones financieras, la asociación ATTAC, que desde hace más de diez años apoya este proyecto, si bien aplaudía la iniciativa, al mismo tiempo manifestaba alguna reserva. La primera crítica es de tipo técnico: lo reducido del impuesto a los derivados (0,01%) y el no haber tenido en cuenta las transacciones del mercado de cambios (un volumen de cuatro billones de dólares diarios) limitan grandemente la eficacia de esta medida. La segunda es de tipo político y se plantea en el contexto del cuestionamiento del sistema financiero internacional. Después de la crisis de 2007 ha habido voluntad política para reformar el sistema financiero en pos de una reglamentación y un mayor control sobre los intercambios, pero los hechos demuestran que cuesta llevarlo a la práctica. De momento sólo hemos visto revisiones marginales de poca relevancia. De por sí, una tasa “del tipo Tobin” no es necesariamente una buena noticia si las ganancias van a ser destinadas a sostener artificialmente un sistema financiero en plena crisis estructural. Esta tasa, en cambio, debería quedar comprendida dentro de una intervención más amplia, como sería la supresión de los paraísos fiscales, el control de los flujos de capital y de los sistemas bancarios, la limitación de los beneficios, la cancelación de la deuda pública de los países en vías de desarrollo y la reforma de las instituciones financieras internacionales. Bruno Garoche - París Dudas e intereses de Londres No ha mucho tiempo la City, el centro financiero de la capital londinense, habría tenido al gobierno de su parte contra los manifestantes acampados delante de la Catedral de San Pablo, al lado de la Bolsa de Londres. Pero los manifestantes no son, como quizás algunos podrían pensar, un puñado de agitadores; más bien representan un sentimiento bastante extendido en Gran Bretaña a propósito de la urgente necesidad de reformar las instituciones financieras. Los políticos no quieren que se les siga asociando a un sistema que mucha gente percibe como la causa de sus problemas. Y aún así, ante la propuesta de la Unión Europea de aplicar un impuesto a las transacciones financieras, el gobierno británico se ha puesto inmediatamente a la defensiva. Por otra parte, es bien conocida la tendencia de Gran Bretaña a poner objeciones ante cualquier propuesta que venga de Bruselas. La tesis se basa en el hecho de que cada gobierno tiene el deber de proteger a sus ciudadanos y un impuesto a las transacciones, a menos que se aplique globalmente, provocaría la fuga de los inversores de Londres. La importancia de la City en la economía británica no puede ser ignorada. Constituye el 40% de la facturación total en los intercambios con el exterior, más que Nueva York y Tokio juntas. La idea de gravar las transacciones con un impuesto no es nueva. El británico Keynes, uno de los más grandes economistas del siglo XX y él mismo un especulador, había previsto el problema ya en el año 1936. Es decir, se dio cuenta del peligro que supone permitir una especulación incontrolada y propuso un sistema de impuestos para frenar los excesos. Setenta y cinco años después seguimos combatiendo los mismos problemas. La crisis de la eurozona es un ejemplo de cuán indisolublemente conectadas están nuestras economías. Por eso está claro que ningún sistema, ninguna tasa Tobin o similar podrá funcionar a no ser que haya un acuerdo global. Éste es el verdadero reto que tienen los gobiernos de todo el mundo. Frank Johnson - Londres


Deja aquí tu comentario


Introduce los caracteres que ves en la imagen

Numeros aleatorios Recargar imagen





BUSCADOR
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
Modos de acceso

De forma gratuita


Acceso a cinco artículos cada mes: dos de la revista del mes en curso y tres de revistas anterior, a su elección
logoIntroduzca los datos para el registro












Suscripción


Recepción de la revista en papel en su domicilio y acceso online a todos los artículos de las revistas

Solicitud de suscripción a la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados.



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población




Teléfono de contacto


E-mail



Contraseña



Repita Contraseña



Suscripción anual:
España: 47 €
Otros países: 57 €

Otras suscripciones anuales:
Colaborador: 60 €
España, 5 revistas: 180 €


Forma de pago
Domiciliación bancaria
Giro Postal
Transferencia
Paypal
Pago con tarjeta


Comentario



Acepto los siguientes términos y condiciones: En cumplimiento de lo establecido en el art. 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, procedemos a informarle de que sus datos serán incorporados a un fichero informatizado de datos personales con fines comerciales y promocionales, incluida la publicidad por medios electrónicos que puedan ser de su interés, cuyo responsable es Editorial Ciudad Nueva con domicilio en José Picón, 28 - 28028 Madrid y tiene derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos que sobre usted figuren en el mismo.


Su solicitud de suscripción ha sido enviada.
Nos pondremos en contacto con usted
Muchas gracias

Enviaremos tres ejemplares a su dirección para que conozca la revista

Conozca la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados para que podamos enviarle tres ejemplares de la revista a su dirección .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario




Recomiende la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulariocon los datos de la persona a la que quiere que le enviemos tres ejemplares de la revista para que la conozca .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario








Editorial Ciudad Nueva
C/ José Picón, 28
28028 Madrid (España)
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2015 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
facebook